Misa Martes 14 de Octubre
Monición de entrada
Buenos días, hermanos y hermanas en Cristo. Hoy las lecturas nos invitan a participar en nuestra primera misa escolar. La comida no es ordinaria, es el propio Cuerpo y Sangre de Cristo. Para tener vida eterna, y no simple obligación debemos participar en la Eucaristía y comulgar el cuerpo y la sangre del Señor, atendiendo a su oferta e invitación. Para que esa comunión sea plena tiene que alcanzar también a los hermanos, al mundo y la vida. Tal es la actitud sabia y sensata, y para que todos nosotros recibamos fuerzas para afrontar el año escolar.
Peticiones de perdón
-Te pedimos perdón porque a veces buscamos la felicidad en las cosas materiales y no nos acordamos de rezar y pedir tu ayuda, y darte gracias por todo lo que nos regalas. Por eso te decimos: ¡PERDON SEÑOR!
-Te pedimos perdón por no rendir lo suficiente y no implicarme más en las tareas de solidaridad y preocupación universal. Por eso te decimos: ¡PERDON SEÑOR!
-Los jóvenes pedimos perdón al señor porque a pesar de que somos adolescentes, también sabemos distinguir entre lo que esta bien y lo que esta bien y lo que esta mal, porque a veces hacemos sufrir a nuestras familias y amigos. Por eso te decimos: ¡PERDON SEÑOR!
-Te pedimos perdón porque entre nosotros hacemos diferencias, no ayudamos a todos, nos mostramos poco generosos y egoístas. Por eso te decimos: ¡PERDON SEÑOR!
-Por las veces en las tiramos lo que nos sobra, no acordándonos de los mas necesitados. Por eso te decimos: ¡PERDON SEÑOR!
-Porque muchas veces no te reconocemos como el salvador del mundo. Por eso te decimos: ¡PERDON SEÑOR!
Epístola (Rom 12,9-16b)
Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Romanos:
Hermanos:
Que vuestra caridad no sea una farsa: aborreced lo malo y apegaos a lo bueno. Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo.
En la actividad, no seáis descuidados; en el espíritu, manteneos ardientes.
Servid constantemente al Señor. Que la esperanza os tenga alegres: estad firmes en la tribulación, sed asiduos en la oración. Contribuid en las necesidades del Pueblo de Dios; practicad la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis. Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad. Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde.
Palabra de Dios
Evangelio (Lc 1,39-56)
Lectura del santo Evangelio según San Lucas:
En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito:
- ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. ¡Dichosa tú, que has creído!, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
María dijo:
- Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora, me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es Santo.
Y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Palabra del Señor
Peticiones
Celebrante:
Deseosos de contribuir a un mundo mejor, tal y como Jesús soñó el Reino de Dios, vamos a pedir para este curso vivir en las actitudes que nos proponen las Bienaventuranzas:
1.- Para que progresemos hacia ser pobres de corazón y desprendidos;
para que sepamos ponernos en el lugar de los que sufren; ROGUEMOS AL SEÑOR
2.- Para que nuestra actitud en todo sea de sencillez y humildad;
para que vayamos por la vida con la pura verdad y la justicia por delante; ROGUEMOS AL SEÑOR
1.- Para que nuestro corazón sea compasivo y capaz de perdonar; para que cultivemos, y se nos note, un corazón transparente, desprovisto de malas intenciones; ROGUEMOS AL SEÑOR.
2.- Para que, suprimida toda violencia, nos apuntemos al diálogo y la tolerancia; ROGUEMOS AL SEÑOR.
Ofrendas
“es nuestra colaboración, nuestra entrega, que se funde con la entrega de Cristo”.
Oración de Ofertorio
En esta Eucaristía de fin de curso,
te presentamos, Señor, el pan y el vino, y
juntamente te presentamos
símbolos de lo que hemos hecho a largo del año,
es nuestra colaboración.
Recíbelos con bondad y haz que
el pan y el vino sean para nosotros
alimento que nos da fuerza y bebida de salvación.
· En el atardecer de mi vida
· se abrió la flor de la fe,
· envuelta en la esperanza
· la veo cada día crecer.
· Yo , humilde vasija de barro
· ante tal poderoso Rey,
· sin merecer gracia alguna,
· sin mérito alcancé,
· la nisericordia del Padre,
· y en sú amor pude ver:
· caridad de caridades,
· que quiero apreender:
· amar, como ama el Padre,
· para el pecado vencer.
· Ya no me siento abatida,
· mi desesperación se fue
· no soy una abandonada,
· ni aniquilada seré.
· Porque llevo a todas partes
· los sufrimientos de El,
· de Jesús, el Nazareno,
· el redentor y sumo bien.
· Abunde en mí la gracia
· sírvale todo mi ser,
· con alegría y llena de gozo,
· alabarlo es mi querer.
· Para contagiar a este mundo,
· y juntos agradecer,
· a éste bendito Padre del Cielo.
·
¡Gloria, honor y poder!


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